¿Qué futuro le depara al cuerpo humano?
Panorama es un solo de danza que lleva hasta el extremo esta pregunta con una mezcla de fantasía, sentido del humor y un toque de esperanza.
Del griego pân (todo) y hórama (vista) la palabra panorama fue popularizada por el pintor irlandés Robert Barker (1787) para describir sus pinturas circulares. En sus cuadros de extensos paisajes el pintor genera una experiencia inmersiva que invita a la contemplación y, por ende, a la reflexión. ¿Cuál es nuestro lugar en este paisaje?
De la misma forma, Raquel Gualtero nos propone entrar en un estado contemplativo en el que, a través de su cuerpo, transitemos por diferentes imaginarios que nos resultan extrañamente familiares. Toda la pieza está cargada de gestos reconocibles que a través de su repetición se convierten en coreografías infinitas. El cuerpo de la bailarina es el centro de este paisaje. Imbuido en una segunda piel que nos remite a futuros posthumanos, este cuerpo te invita a entrar en trance como única solución para llegar a un lugar íntimo, único e intransferible; que no es fotocopia de nada ni de nadie. Un lugar atravesado por una voz que nos pertenece y que transforma los moldes que nos hemos construido. Quizá, este lugar en el paisaje es un lugar extraño, inhóspito e inesperado; pero, sin duda, es un lugar anhelado.
Panorama es una propuesta escénica que se presenta en dos formatos complementarios: versión sala y versión site-specific, adaptándose al espacio para transformar la percepción del espectador.
En su versión sala, estrenada en el Mercat de les Flors de Barcelona, la escenografía se construye a partir de seis pantallas LED suspendidas del techo. Estas estructuras no solo iluminan, sino que enmarcan el escenario, generando una atmósfera envolvente. Al cerrar el espacio con las pantallas se gana en profundidad visual, creando la ilusión de un espacio más largo que ancho y ofreciendo una experiencia más panorámica desde la mirada del público.
Por otro lado, la versión site, presentada por primera vez en el Festival Sismògraf, Olot, se adapta a espacios no convencionales como salas acristaladas o tipo pecera. En este formato, toda la iluminación parte del suelo, ya que las pantallas no se cuelgan. Se enfatiza así una sensación de encierro y proximidad. El público, ubicado en gradas, vive la experiencia con cascos individuales, lo que permite una inmersión sonora más íntima y personalizada.
Ambas versiones comparten un mismo lenguaje coreográfico y visual, pero se moldean según el contexto, generando realidades escénicas distintas y complementarias.
Dirección artística e interpretación: Raquel Gualtero | Composición musical: Aurora Bauzà y Rodrigo Rammsy | Diseño iluminación: Arnau Sala | Acompañamiento en dirección: Lipi Hernández | Acompañamiento en el movimiento: Salva Sanchis | Apoyo a la dramaturgia: Albert Perez | Apoyo en el espacio escénico: Raquel Klein | Fotografía: Marga Parés y Alice Brazzit | Producción: El Climamola | Coproducción: Mercat de les Flors, Festival Sismògraf, Antic Teatre | Con el apoyo de: La Caldera Les Corts, El Graner, Convent de les Arts (Alcover), Danza en Breve (La Laguna, Tenerife), Teatre Auditori de Llinars, L’Animal a l’Esquena, Estruch Fàbrica de Creación, Centro Cívico Barceloneta | Agradecimientos: Oscar Dasi, Pere Faura, Amaranta Velarde, Javier Cuevas, Aleix Vallverdú, Miquel Fiol


